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Transparencia en la era de la IA: lo que exige el artículo 50 del AI Act

Requisitos de transparencia del AI Act

El Reglamento (UE) 2024/1689 sobre IA marca un antes y un después en la gobernanza tecnológica europea. El Artículo 50 – incluido en el Capítulo IV del reglamento – establece obligaciones de transparencia para los sistemas de IA que interactúan con personas o generan contenido. 

¿Cuáles son las obligaciones que marca la ley? ¿Qué sistemas de IA están sujetos a dichas obligaciones? A lo largo de este artículo te explicaremos todos los detalles sobre el reglamento, su relevancia para las empresas y sus exigencias.  

Tipos de sistemas regulados por el Artículo 50 

La regulación busca garantizar la máxima transparencia hacia los usuarios. En concreto, la ley exige que sean informados siempre que interactúen con una IA o consuman contenido generado por ella. Sobre todo, por un objetivo claro, proteger a las personas frente a la manipulación, el engaño y la desinformación.  

El artículo 50 se aplica a los siguientes tipos de sistemas de IA

  • Los que interactúan directamente con personas. Como, por ejemplo, chatbots en atención al cliente, asistentes virtuales integrados en apps o webs y agentes que responden preguntas. 
  • Los que generan contenido. Como generadores de texto que escriben artículos, creadores de imágenes o videos o herramientas de clonación de voz. 
  • Los que reconocen emociones o categorizan datos biométricos. Ejemplo de ello son los análisis de expresiones faciales o tono de voz. 
  • Los que publican contenido informativo generado por IA. Esto puede ser una noticia, artículo o informe que ha sido generado por inteligencia artificial. 

Además, el reglamento distingue entre quienes desarrollan estos sistemas (proveedores) y quienes los implementan (usuarios), estableciendo obligaciones específicas según el rol. 

También se contemplan excepciones: no se exige transparencia en sistemas autorizados por ley para detectar delitos, ni en contenidos artísticos, satíricos o con revisión editorial humana. 

¿Qué pasos técnicos debe seguir una empresa para cumplir con el AI Act? 

Además de la información que se debe proporcionar a los usuarios, las empresas tienen la obligación de rediseñar algunos de sus aspectos técnicos. Todo comienza con una exhaustiva auditoría para identificar los sistemas de IA con los que cuenta la organización. Es esencial la actualización constante de la documentación interna y la coordinación entre departamentos. Finalmente, para que todo esté bajo control, es crucial una buena relación entre tecnología, legal, compliance y comunicación. 

Te explicamos paso a paso qué debe hacer una empresa a nivel técnico para cumplir con la ley

  1. Etiquetado automático del contenido generado por IA. El etiquetado debe ser persistente y mantenerse incluso al exportar o compartir el contenido. Además, debe utilizar soluciones técnicas efectivas, interoperables, robustas y fiables, como marcas de agua, metadatos o etiquetas HTML, para facilitar la detección por terceros como motores de búsqueda o plataformas sociales. 
  2. Mensajes al usuario en las interfaces conversacionales. Los chatbots o asistentes virtuales deben informar claramente que se trata de una conversación con IA. Este mensaje debe mostrarse como muy tarde en la primera interacción, y no debe omitirse ni eliminarse sin justificación legal.  
  3. Los formatos deben ser legibles por máquinas. Para ello, se deben utilizar estándares abiertos como RDF, JSON-LD o etiquetas específicas en HTML. Y asegurar la compatibilidad con herramientas de verificación y sistemas de moderación. 
  4. Revisión de logs. Los sistemas registrar quién genera el contenido, cuándo y con qué parámetros. También, mantener los logs accesibles y auditables. 

¿Cómo debe prepararse una empresa para el cumplimiento del AI Act en 2026?  

A partir del 2 de agosto de 2026, el cumplimiento del artículo 50 será obligatorio para todos los sistemas de IA que interactúen con personas o generen contenido. Las empresas deberán asegurarse de que estos sistemas cumplen con los requisitos de transparencia establecidos por el reglamento.  

Para ello, es imprescindible contar con protocolos internos claros que garanticen el cumplimiento normativo. Esto incluye: 

  • Una monitorización continua de los sistemas de IA en uso. 
  • Revisiones periódicas tanto técnicas como legales. 
  • Auditorías internas y externas que evalúen el grado de cumplimiento. 
  • Una coordinación efectiva entre los equipos de tecnología, legal, compliance y comunicación. 

Además, es importante tener en cuenta que estas obligaciones no sustituyen otras normativas de transparencia que puedan aplicarse en paralelo, como las relacionadas con protección de datos o derechos digitales. 

El objetivo es detectar posibles anomalías o riesgos emergentes y tener la capacidad de responder de forma inmediata, minimizando el impacto legal, reputacional y operativo. 

Tampoco hay que olvidar que las empresas que no cumplan se exponen a sanciones económicas tales como: 

  • Multa de hasta 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocio anual global de la empresa para aquellas que utilicen sistemas de IA prohibidos. 
  • Multa de hasta 15 millones de euros o el 3% del volumen de negocio anual global, aplicable a proveedores, distribuidores, etc. por el incumplimiento de obligaciones generales. 
  • Multa de hasta 7,5 millones de euros o el 1% del volumen de negocio anual global, por emitir información incorrecta o engañosa a autoridades.  

Si tu empresa está explorando el uso de IA o ya la tiene integrada en sus procesos, podemos ayudarte a convertir este reto normativo en una ventaja competitiva. Contacta con nosotros, te ayudaremos.